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lunes, 3 de septiembre de 2018

Porqué está tan enferma nuestra sociedad?

Resultado de imagen de sociedad enferma


Como alguien que sufría de una enfermedad crónica a largo plazo, descubrí que buscar la salud era mucho más fácil una vez que entendí por qué estaba enfermo ...

Cuando me di cuenta de lo que me estaba haciendo a mí mismo, se me hizo claro por qué estaba sufriendo. Si bien todo es perfecto en la naturaleza, en lo que nos hemos convertido al alejarnos de ella.

Ha creado sufrimiento. NOSOTROS hemos creado sufrimiento. 


Estar enfermo no es natural, estar saludable sí lo es. Estamos diseñados para serlo. No hay nada de natural en tener un cuerpo desequilibrado, cansado, enfermo y con dolor. 

No existen las llamadas enfermedades en la naturaleza.


No hay animales con artritis reumatoide, diabetes, esclerosis múltiple o asma. Nunca he leído ni oído hablar de ningún animal salvaje que padezca ninguna de las llamadas enfermedades crónicas.

No son alérgicos a los alimentos que comen, y no engordan no se cansan. Cuando se enferman, debido a una bacteria o un trauma, se acuestan y descansan, bebiendo solo agua, para que su cuerpo pueda sanar y restaurar.

Por lo tanto, la regeneración es compatible y la naturaleza puede seguir su curso. La primera vez que leí esto, "sabía" que era importante.


Verá, en la naturaleza, todas las especies viven en armonía con la Madre Tierra. Desde la vida en armonía con el amanecer y el atardecer, las estaciones se respetan y la comida se recolecta y se mata para sobrevivir.


Comer no está relacionado con la supresión de emociones o la alimentación de diferentes tipos de adicciones.

La naturaleza tiene una forma perfectamente armónica de existir, y cuanto más alejados de esa armonía de la que nos desviamos estamos, más nos encontramos en problemas. Cuanto más lejos de la verdad deambulemos, más desesperación experimentaremos.

Como especie, nosotros, como humanos, nos mantenemos alejados de nuestro camino natural. Aquí es donde se perdió la curación y se manifestó la enfermedad.


Nuestro camino se ha perdido para nosotros de muchas maneras diferentes, y ahora estamos viviendo la suma de nuestras acciones y nuestra ignorancia. 


Estamos experimentando causa y efecto, puro y simple:
  • siendo la causa no honrar la creación
  • siendo los efectos enfermedad, estrés, dolor y depresión
La violencia, la ansiedad, el miedo y la frustración son parte de la misma manifestación.

El que nosotros, como humanos, hemos creado, y nosotros, como individuos, podemos cambiar un paso, un mordisco, un pensamiento y emoción a la vez. 


Desde que vivimos descalzos en la naturaleza, ahora vivimos en rascacielos, rodeados de radiación electromagnética inalámbrica. Este es un gran negocio para nuestras células.


El ruido electromagnético nos está golpeando desde muchas fuentes diferentes.

Nuestros dispositivos de comunicación inalámbricos, incluidos,

medidores de potencia inalámbricos, teléfonos celulares, torres de telefonía móvil, enrutadores inalámbricos y teléfonos inalámbricos,
...nos exponen a campos eléctricos y magnéticos (EMF).
Cualquier cosa que tenga un cable o un enchufe emana un campo eléctrico. Eso incluye todos los electrodomésticos, cableado eléctrico, tomacorrientes y cables de extensión. Además de esto, también estamos expuestos a las líneas eléctricas.

Algunos están por encima del suelo donde puedes verlos, pero muchos están abajo.
  • Pero, ¿qué hace que este sea un peligro para la salud?

  • ¿Por qué no es esto algo que nuestras células y vibración prosperen por estar cerca?

  • ¿Por qué estamos sufriendo de vivir en este ambiente?
Creo que la palabra clave es vibración...

Nuestras células se distorsionarán por estar expuestas a una vibración que causa estrés y disonancia. Las frecuencias están distorsionando la vibración natural de nuestras células, también inducen estrés oxidativo. 

El estrés oxidativo se define simplemente como una perturbación en el equilibrio natural entre la producción de radicales libres y las defensas antioxidantes.

Es un desequilibrio entre la producción de radicales libres y la capacidad del cuerpo para desintoxicar sus efectos nocivos a través de la neutralización por antioxidantes. 

Los radicales libres son átomos o grupos de átomos con un número impar (no apareado) de electrones. Se pueden formar cuando el oxígeno interactúa con ciertas moléculas. Una vez formados, estos radicales altamente reactivos pueden comenzar una reacción en cadena, como los dominós.

¡Entonces pueden crear un peligro real, incluso a nivel de ADN!

Ahora las células se enferman y mueren, pero aquí es donde la naturaleza tiene una solución, los antioxidantes. Son nuestro sistema de defensa contra los radicales libres, que se encuentran en abundancia en cualquier alimento natural vivo. Lo que vemos como colores en las frutas vivas son antioxidantes. 

Entonces, como ve, todo lo que tenemos que hacer es mirar alrededor, y nos daremos cuenta de lo lejos que nos hemos desviado.

De ser una especie tropical, nacida sin ropa ni zapatos, estamos caminando sobre suelas de goma, cubiertas de pies a cabeza para mantener el calor y la moda. Incluso necesitamos zapatos para estar cómodos, para obtener soporte.

Nuestro cuerpo no está hecho para caminar sin zapatos, entonces necesitamos soporte y relleno ... ¿de verdad?

Ahora estamos desconectados de las vibraciones de la Tierra, de los iones negativos que nutren nuestras células. Toda esta perturbación de la FEM (Frecuencia Electromagnética), el smog electromagnético, nos está sometiendo a iones positivos, alterando nuestras células en su curación y regeneración natural.

Estamos experimentando decaimiento y mutación celular, en lugar de vitalidad y fuerza natural. 


Mantendré esto simple, ya que eso es todo lo que necesitamos saber:

simplicidad ...
Cuando pasamos el tiempo rodeados de teléfonos celulares, computadoras y líneas eléctricas, estamos fuera de la calma. Estamos en un espacio de estrés y degeneración. Cuando estamos en la naturaleza, estamos en un espacio de sanación de armonía para todas nuestras células.

Simple, pero difícil de vivir en este mundo moderno. 


Nuestras vidas incluso incluyen viajar en aviones, caminar en aeropuertos de alta tecnología, conducir automóviles y autobuses, bajo tierra y sobre el suelo. Somos constantemente bombardeados con las frecuencias y energías de los instrumentos y la vibración.


La iluminación artificial y el aire recirculado están contribuyendo a un mayor estrés celular y mental. Esto puede sonar muy deprimente, y en cierto sentido, lo es. 


Estamos enfermos como un efecto de nuestros estilos de vida, como un efecto directo y honesto. Estamos viviendo la vida que creamos. 

Incluso hicimos de la comida nuestro enemigo, por así decirlo. Hicimos de la comida algo que ya no es nutritivo ni curativo. Lo que comemos afecta a cada célula de nuestro cuerpo, positiva o negativamente. Nos están presentando algo que parece ser comida y se percibe como comida, pero en verdad no lo es.


Los supermercados están llenos de cajas y latas, bolsas y botellas de plástico, todos llenos de sustancias que son una carga para el cuerpo humano. Procesado y alterado, lleno de cualquier cosa, desde plástico hasta pulpa de madera. 


Nuestra comida también está genéticamente modificada (OGM), lo que significa que han sido manipulados utilizando técnicas recombinantes de ADN.


No es posible ni deseable en la naturaleza transferir material genético entre organismos. El concepto de modificación genética provoca alteraciones en la composición genética y en las propiedades del organismo desarrollado.

La técnica es altamente mutagénica y conduce a cambios en el ADN y las proteínas producidas por el OMG.

¿Es esto lo que queremos servir a nuestros hijos? Incluso las semillas están siendo alteradas hoy. Estamos manipulando la naturaleza, creando una mutación de células y un cuerpo que ni siquiera reconoce como alimento lo que comemos. Es más bien veneno, y eso es un asunto serio.

El ADN está siendo alterado y la alteración de nuestra comida también conduce a reacciones tóxicas y alérgicas. La naturaleza es perfecta tal como es, y al alterar cualquier parte de ella, creamos problemas, grandes problemas. 


Los OGM (organismos genéticamente modificados) se presentan en aproximadamente el 70 por ciento de los alimentos procesados:

Nuestros ingredientes a base de maíz, soja, semilla de algodón, canola e ingredientes basados en remolacha.

De acuerdo con "Seeds of Deception", los GMO pueden causar daño a órganos, trastornos gastrointestinales e inmunológicos, envejecimiento acelerado e infertilidad.


Simplemente estamos arañando la superficie de la comprensión de lo que la alteración y la manipulación de nuestros alimentos nos están causando. Estamos aceptando los caminos más peligrosos de todos ellos, el camino del hambre y el auto-envenenamiento. Sí, inanición ...


A menos que estemos comiendo productos frescos, no estamos sirviendo al cuerpo los nutrientes que necesita. En cambio, estamos comiendo lo que nos mantendrá desnutridos al obstruir nuestro sistema.

Estamos consumiendo alimentos que carecen de nutrientes y que se han alterado hasta el punto de no reconocerlos por completo, y el cuerpo reaccionará a ellos como veneno. Nos causa estreñimiento, ya que el cuerpo trata de aferrarnos a él, almacenarlo. Además, la falta de fibra y enzimas naturales hará que el cuerpo no pueda deshacerse de los desechos creados.

En su mayoría, no somos conscientes de que los intestinos son donde ocurre la mayor parte de la absorción, a través de las vellosidades del intestino delgado.

Alimentos como,
pizza, pan, perritos calientes, hamburguesas, procesadas, en polvo, enlatadas, fritas y horneadas,
... son una carga para nuestra maquinaria perfecta.

Nuestros cuerpos no están destinados a ser golpeados con cantidades masivas de venenos. 


Estamos sufriendo y estar enfermos se ha convertido en algo normal. ¿Cómo no podría ser así? Nos estamos alimentando con enfermedad, y eso es lo que estamos experimentando. Causa y efecto, simple. 

Visitar el departamento de productos frescos puede ser muy engañoso.


El alimento orgánico, cultivado naturalmente, ahora tiene que estar etiquetado para que podamos encontrar lo que solía ser solo comida, tiene que ser etiquetado como orgánico. Solo unos pocos ven los beneficios de pagar dinero extra por comida limpia, pero el número aumenta constantemente.

Los pesticidas, herbicidas, insecticidas y fungicidas no agregan salud a la mesa, así que ten cuidado.

Las cantidades de veneno que se sirven en nuestros platos están por encima, y estamos viviendo los efectos. Estamos en sobrecarga tóxica. Nuestros alimentos delicatessen, como la carne procesada, están llenos de Nitrito/Nitrato de Sodio, vinculado a lo que se ha etiquetado como cáncer, lo que significa que son células dañadas.

Entonces, en realidad, todo lo que hemos hablado, los campos electromagnéticos, lo que se está rociando en nuestro producto, los OMG, están haciendo que el cuerpo reaccione de la misma manera, dañando las células. 


Estamos dañando nuestras células al omitir alimentos reales, envenenando el cuerpo, pero también impidiendo la eliminación. Nuestros bisabuelos habrían tenido dificultades para reconocer el 80% de lo que hoy se vende en un supermercado típico como comida. 

A través de nuestras opciones alimenticias y trabajos estresantes, nos dirigimos hacia el mismo camino antiguo de enfermedad y las llamadas incomodidades relacionadas con la edad. Todo el escenario de perseguir la vida misma se ha convertido en un obstáculo que debe superarse.

Estamos comiendo lo que no es percibido como comida, y estamos viviendo una vida que no está en armonía con lo que realmente somos. 

¿Puedes ver cuántos factores están afectando nuestra salud? Y ahora que no nos sentimos bien, buscamos lo que falta. En todos los lugares equivocados. La búsqueda de la felicidad, el afán constante de realizar y hacer el bien, también nos despoja de nuestra calma y defensa naturales.


El equilibrio se pierde entre reuniones y deberes, tareas domésticas y compromisos sociales.

De estar tan condicionados a una vida de hacer, constantemente luchando por reconocimiento y sintiéndose lo suficientemente bien, sufrimos por la falta de llegar allí. La persecución se convierte en la vida, y el sufrimiento representa el camino perdido.

Ser feliz es natural y ser saludable también. 


Está claro como el día, la carga que hemos creado para nuestro cuerpo y alma, y es tan oscuro como la noche, la consecuencia es que sufrimos. 

Ya no es natural pasar el día afuera, y una gran parte del mundo está viviendo sin estar expuesto al sol durante meses. Demasiados tienen un trabajo en el interior, dejándolos completamente agotados de la luz solar que todos necesitamos.


La naturaleza es perfecta en la creación, y somos parte de esa perfección.

Nuestras casas son cada vez más grandes, y vamos a clubes de salud para hacer ejercicio. En lugar de estar afuera donde obtendríamos curación, restauración y aire fresco, nos metimos en estos gimnasios y centros de fitness


Nuestro aire fresco dado por Dios también ha sido contaminado por partículas de geoingeniería ("chemtrails") y la mayoría de las personas ni siquiera son conscientes de este hecho.


Los rastros de larga duración que dejan los aviones de alto vuelo en el cielo se llaman estelas químicas y se cree que son agentes químicos o biológicos que son deliberadamente rociados en nuestros cielos. Este es un tema de mucho interés y controversia.

Ves, las estelas normales se disipan relativamente rápido, los rastros químicos no se disipan. Dejan un velo y luego nubes, bloqueando la luz del sol. El aire fresco es nuestra línea de vida. Dependemos de eso. 


Otro tema de gran preocupación para nuestra salud son las vacunas.


Estamos siendo bombardeados con opciones de vacunas y tácticas de miedo, dejándonos perdidos y con el temor de vivir de una manera pura y natural. 

Nos han llevado a creer que necesitamos,
  • virus y bacterias vivos
  • formaldehído
  • mercurio
  • albúmina humana
  • niveles tóxicos de aluminio,
... y mucho más, para "proteger" nuestra salud.

En cambio, ahora estamos viendo el autismo y el daño neurológico como un posible efecto de nuestra aceptación de estas inyecciones. Estamos sometiendo a nuestros hijos a veneno puro, y la naturaleza nunca se trata de que nosotros tengamos que hacer nada para envenenarnos, nunca.

Esto es lo lejos que nos hemos desviado, y así es como nos hemos adormecido. Esto se ha convertido en nuestra rutina, en este mundo donde la verdadera salud ya no parece estar en la agenda. En ningún momento dudo en decir que las vacunas son un peligro para nuestra salud.

Hay innumerables libros escritos sobre el tema. Y los padres indefensos de niños que cambian y nunca recuperan su salud después de sus vacunas son desgarradoras de leer.

Honro a Jenny McCarthy por ser una vocera y una modelo para los niños autistas vacunados. Ella curó a su hijo del autismo inducido por la vacuna.

Sí, me escucharon, ¡autismo! [1]


Nuestro llamado sistema de salud se basa en productos químicos y cirugía, en venenos, sacando lo que no funciona y reparando con instrumentos.


Siempre mirando el síntoma, encontrando remedio mediante la supresión de los síntomas, no una verdadera curación de las causas de la enfermedad. Un buen cirujano es una verdadera bendición, y las salas de emergencia salvan vidas cada minuto del día.

Hay un lugar para todos los traumas y procedimientos agudos para salvar vidas, pero podríamos prescindir de la supresión de los síntomas. Cuando a usted o alguien es etiquetado como crónico, el problema está por venir. El cuerpo necesita curación y la verdad ahora estará oculta y sepultada. 


Siempre buscando la píldora mágica, somos mantenidos en la oscuridad. Nos mantiene alejados de la verdadera salud. Estamos enfermos porque dejamos de escuchar nuestros cuerpos y caímos en la píldora de arreglo fácil comercializada. 

Entonces, ya ves, no necesitamos preguntarnos por qué estamos enfermos, sino que preferimos gastar nuestro tiempo y energía buscando la salud y la vitalidad. Está justo debajo de nuestras narices, como siempre lo estuvo. Nunca fuimos destinados a estar enfermos, no es natural.


Cuando estamos heridos, y sabemos que los accidentes suceden, aún podemos hacer nuestro mejor esfuerzo de vivir en armonía con la naturaleza y la Creación. 


Necesitamos mirar hacia la restauración de nuestra salud, no el enmascaramiento de los síntomas. Estamos haciendo cola, tendiendo nuestras manos para tomar una pastilla. La píldora que te encierra en su prisión, queriendo y necesitando más. Lo que no sabemos puede perjudicarnos a lo grande.


El campo de los alimentos saludables ha continuado por este camino de reparación de los síntomas, al producir aislamientos en forma de vitaminas y minerales hechos químicamente.

El cuerpo no hace aislamientos. La naturaleza es perfecta y no hay aislamientos en la naturaleza. Nuestras mentes están afectando nuestra capacidad de pensar, podría decirse, o nuestra capacidad de razonar. 

La salud se ha convertido en la industria más grande del mundo, y lamentablemente, el Sr. Dinero es el capitán del barco.

El barco se está hundiendo, y todos estamos viendo que está pasando.

Estamos enfermos porque cedimos nuestra autoridad, 
estamos enfermos porque olvidamos que éramos seres soberanos


estamos enfermos porque perdimos nuestra búsqueda de la verdadera salud

estamos enfermos porque aceptamos las etiquetas de la enfermedad

estamos enfermos por no atrevernos a salir de la norma

y estamos enfermos porque perdimos nuestra fe en Dios y la naturaleza
Como hemos sido engañados y equivocados, la confusión y la falta de amor propio también se han convertido en un gran obstáculo para superar cuando se trata de la verdadera salud.

Con eso quiero decir que al no amarnos a nosotros mismos no nos estamos tratando con el mejor cuidado que existe. Esta falta de amor propio es lo que nos permite seguir lastimándonos y castigándonos a nosotros mismos. Debemos darnos cuenta de que todos lo valemos.

Todos merecemos tener vidas sanas e increíbles. Es natural estar sano y la felicidad es una elección. Usted lo vale, cada porción de eso.

Todos los días, caminando hacia la vida que deseas, te darás cuenta de que eres digno. Solo necesitas saber que lo quieres para comenzar a caminar. Y solo necesitas seguir poniendo un pie delante del otro para llegar allí.

Así es como logramos algo. Un día a la vez. Un paso, un mordisco, un pensamiento y una palabra hablada a la vez. 


Nunca había nada de malo con lo que éramos, o la forma en que estábamos destinados a vivir. Nos volvimos demasiado inteligentes, demasiado codiciosos y demasiado atrapados en nuestras mentes para ver hacia dónde nos dirigíamos. Ahora vemos, y ahora sabemos.


Cuando sabemos mas, ¡podemos hacerlo mejor...!





Referencias

fuente/Biblioteca Pleyades

martes, 29 de mayo de 2018

Alquimia. ¿Sabes por qué enfermas?

Paulo Coelho decía lo siguiente: Para eso existe la Alquimia... Para que cada hombre busque su tesoro, y lo encuentre, y después quiera ser mejor de lo que fue en su vida anterior. Gran reflexión sin duda alguna.

Pues sobre este tema precisamente tratará Ferran Prat de Sabiens con el Alquimista Pasador de Almas Antoni Cristòfor.

Descubre un poco más sobre tu Alquimia y quizás sabrás porque enfermas.



fuente/Sabiens

jueves, 27 de julio de 2017

La Enfermedad es una Oportunidad de Cambio según el Doctor Juan Camilo Botero.

El Doctor especialista en Oncología y Medicina Antroposófica -Juan Camilo Botero- nos dará mucha información de como combatir las células normales cuando convierten en cancerosas y empiezan a dividirse diseminándose por el cuerpo. Si quieres entender la enfermedad como una oportunidad de cambio, te invitamos a escuchar este programa sobre la otra realidad del cáncer.

Como siempre, que cada uno saque sus propias conclusiones...


lunes, 25 de abril de 2016

ALMA. La enfermedad como mensaje del Alma.


Cual es el origen de muchas enfermedades? La enfermedad es un mensaje del alma.

Si últimamente te pones enfermo con mucha facilidad, incluso sin estar expuesto a nada, debes empezar a pensar que tal vez tu cuerpo te esté intentando enviar algún tipo de mensaje.

No solo debemos cuidar nuestro exterior, ya que nuestro interior también tiene mucho que ver en nuestra salud. Es por eso por lo que cuando hay síntomas físicos de que algo no está bien, con mucha asiduidad, tal vez debas resolver algo que te está atormentando.

La enfermedad es el mensaje del alma, así que préstale atención y nunca intentes ignorarla.

Pulmones y vías respiratorias.
Si tu enfermedad afecta a tus pulmones o a tus vías respiratorias, impidiéndote así respirar con normalidad, está claro que hay algo que te está aprisionando en vez de liberarte.

¿Qué es lo que te impide ser libre? ¿Qué es lo que te está impidiendo expresarte?

Hay unas cuerdas que te están atando y de las que crees no poder liberarte. Es importante que reflexiones sobre si hay alguna persona en tu vida que te está asfixiando, si hay algo que te está impidiéndote expresar lo que quieres sacar fuera de ti.

Hay algo que tienes dentro y que no logras liberar.


Corazón
Si la enfermedad que estás padeciendo te afecta al corazón, no lo dudes, hay algún problema relacionado con el amor. Tal vez estés sufriendo por alguien o, incluso, te encuentres dentro de una relación o un amor tóxico. En tu corazón debería haber equilibrio, pero ahora mismo tan solo hay desequilibrio y dolor.

Que los problemas afecten a nuestro corazón implica que ocurre algo con nuestros sentimientos. Fíjate si tienes algún límite para expresar tus sentimientos, si tienes miedo a ser herido y te encuentras cerrado en banda hacia el amor. Aprende a amarte a ti mismo, libérate de las garras de la dependencia.

Estómago
Cuando tu estómago es el que está afectado en este caso, hay una situación o una persona a la que te está costando digerir, por el motivo que sea.
Si estás sufriendo dolores de estómago piensa en lo que estás viviendo. Quizás exista alguna dificultad para adaptarse a algo o a alguien, tal vez haya una resistencia a ideas nuevas o algún tipo de intolerancia. Descúbrelo para poder solucionarlo.


Piernas
Las piernas son las encargadas de llevarnos allá donde deseamos. Es por esto por lo que se encuentran ligadas a avanzar, a cómo hacerle frente a nuestro futuro. ¿Qué ocurre entonces si nos duelen?. Puede que tengas miedo a un futuro incierto y que estés postergando todo lo que tienes en tu presente para ese futuro. Debes vivir el momento.

Otras partes del cuerpo:
Hay muchas otras partes de nuestro cuerpo que pueden indicar algún tipo de problema que afecta a nuestro bienestar y a nuestra paz interior:

Rodillas: ligadas al orgullo, manifiestan que nos doblegamos a nuestro ego.

Pies: ligados al aquí y el ahora, indican que debemos seguir avanzando, que necesitamos apoyo y que debemos mantener los pies en la tierra.


Manos: problemas con dar y con recibir, tal vez des demasiado a quien no lo merece, a veces debemos ser algo egoístas con nosotros mismos.

Cadera: clama que hay falta de confianza, inseguridades, miedos que deben ser superados. Suele manifestarse su dolor cuando nos encontramos perdidos, sin una dirección que seguir.

Espalda: si cargas con muchos problemas, estos se manifestarán en tu propia espalda.

Cabeza: si piensas demasiado en vez de actuar o tienes preocupaciones que no logras solventar, tu cabeza será la primera afectada.


Cualquier problema que haya en nuestro interior se manifestará, sin duda alguno, en nuestro exterior.

Si has estado enfermo con mucha asiduidad y no sabes porqué motivo, es importante que mires en tu interior porque ahí puede que halles la respuesta. No te fijes solo en lo externo. Cultivar tu bienestar interior será lo que te permita estar saludable.

fuente/ Barcelona Alternativa


sábado, 23 de abril de 2016

El origen psicosomático de las enfermedades: estrés, trauma, alianzas con los padres y bloqueos energéticos.

“Existen enfermos, no enfermedades”, dice la frase popular como un recurso para abordar una cualidad un tanto misteriosa propia de las enfermedades; específicamente que por los mismos métodos y con los mismos medicamentos no se obtienen siempre los mismos resultados.
La medicina en su práctica cotidiana no es una ciencia exacta —o al menos aún no logra descifrar del todo los secretos del cuerpo humano para poder predecir con exactitud la respuesta a un tratamiento en todas sus aristas (esto es tomando en cuenta efectos colaterales y bajo una perspectiva holística). Uno de los aspectos más elusivos que se presenta en el estudio del cuerpo humano y su homeostasis tiene que ver con factores de acción psicosomática o psicobiológica, muchas veces responsables de que una persona no sane pese a que se le ha aplicado un método teóricamente funcional y responsables también de la cronicidad de ciertas enfermedades que llegan a ser “incurables”. Podemos decir que cada enfermo, cada cuerpo es un universo, pero sobre todo porque cada mente es un universo —de aquí el factor particular e impredecible que genera ruido en la medicina.
“¿Y acaso no es más grande aquel que cura el alma, que es más que el cuerpo?”
-Paracelso.Hay una tendencia cada vez más marcada en la ciencia moderna a aceptar que las enfermedades son padecimientos integrales que deben también tomar en cuenta entre sus causas la intercomunicación del sistema mente-cuerpo. La forma principal en la que la medicina ha incorporado este factor “mental” tiene que ver con el estrés. El psicólogo Walter Cannon acuñó el término en su acepción moderna para referirse a aquello que perturba el estado de equilibrio del organismo o homeostasis —término que también acuñó siguiendo el concepto de milieu intérieur de Claude Bernard, bajo la hipótesis de que existe una especie de estado de equilibrio o unidad interior que podríamos llamar salud (en inglés la palabra “health” (salud) se deriva de la raíz anglosajona “hal”, la misma de la que proceden “whole” (entero), “holy” (sagrado) y “heal” (sanar).
Hans Seyle fue la primera persona en reconocer la existencia del estrés biológico con sus efectos nocivos. Seyle entendió el estrés como la respuesta de un organismo que intenta adaptarse a un agente externo que perturba su equilibrio. En un experimento con ratones notó que al inyectarles extractos de varios órganos éstos generaban una sustancia glandular. Seyle creía que había descubierto una nueva hormona, pero luego observó que no obstante el tipo de sustancia irritante que les inyectaba se producían los mismos síntomas – mismos que había identificado en personas con diferentes enfermedades. El trabajo de Seyle culminó en lo que llamó el”Síndrome de Adaptación General”, un término universal para las enfermedades y “una teoría de cómo el estrés mental o físico es convertido en ‘problemas psicosomáticos” por las hormonas del “eje hipotálamo-pituitaria-adrenal’ del sistema endócrino.
La liberación de glucocorticoides (como el cortisol) y neurotransmisores vinculados al estrés (como la noradrenalina) biológicamente tiene la función de protegernos al implementar una respuesta de huida o lucha, la cual es muy útil, al generar químicos que nos permiten reaccionar con velocidad, cuando estamos en una situación de peligro. Este instinto es parte de una herencia biológica que actualmente quizás nos es un poco contraproducente – al no enfrentar comúnmente tigres dientes-de-sable o mamúts que atenten con nuestras vidas en las calles. El problema yace en que liberar estos químicos coloca a nuestro cuerpo en un estado de extrema (aunque ágil) tensión – fuerza la máquina, por decirlo de manera coloquial – lo cual si se repite mucho tiene varios efectos colaterales, el más obvio: la fatiga.
¿Si no enfrentamos cotidianamente peligros de vida o muerte, por qué producimos estas descargas hormonales in extremis? Principalmente porque nuestra mente de cualquier forma encuentra estos peligros, o sus sucedáneos más civilizados y abstractos, en el mundo que la rodea. Uno podría decir que la mente se inventa predadores fantasmas – a diferencia de los sobresaltos de la selva que en su intensidad tenían un pronto desenlace, los predadores modernos son generalmente lentos y obsesos roedores psíquicos que no acaban de amenazar y que van horadando nuestra constitución. Este es el caso del estrés crónico en la modernidad.
En el caso del trauma – que podríamos llamar improntas de estrés agudo – podemos pensar, ahí sí, en encuentros con paralizantes predadores que de un sólo golpe marcan nuestra psicobiología y desatan una constante respuesta, aunque ya ralentizada, de químicos defensivos o estresantes – esos predadores paralizantes, paradójicamente, muchas veces son nuestros padres o personas cercanas. Lo anterior revela que lo único que necesita la mente, en su interacción con el medio ambiente, para desencadenar toda la secuela del estrés es información – información que la perturba, la inquieta o la excita. Esta información – que la mente reconstruye al percibir – es traducida en energía – o en bloqueos de energía – en el cuerpo, a través de las señales que emite el cerebro.
Hoy sabemos que numerosas enfermedades y padecimientos están directamente relacionados con el estrés: la úlcera, los problemas del corazón, depresión migrañas, gripes y problemas respiratorios, estreñimiento y otros problemas digestivos. Pero es posible que la mayoría de las enfermedades estén en alguna medida relacionadas con el estrés o factores psicosomáticos. El estrés debilita el sistema inmunológico al secretar químicos como el cortisol —con el propósito de redistribuir la energía del cuerpo a órganos que en una situación crítica requieren mayores recursos, como el cerebro y el corazón, se suprime el sistema inmunológico. Cuando esto se repite mucho el cuerpo se vuelve vulnerable a todo tipo de ataques inmunológicos.
El estrés también inhibe la producción de citocinas, las proteínas encargadas de la comunicación intercelular y de regular los mecanismos de inflamación: es por eso que el estrés retarda la sanación de las heridas (un estudio mostró que personas que reportaban tener problemas con su pareja tuvieron mayor propensión a enfermarse y tardaron más sanar heridas físicas). En cierta forma podemos concluir que el estrés, que en la actualidad se genera principalmente debido a la forma en la que la mente evalúa la realidad que lo rodea (un juicio que angustia o una incapacidad de relajarse, de no reaccionar y aceptar los estímulos y la información del medio ambiente sin defenderse) es el factor central en provocar una corto circuito entre las respuestas homeostáticas naturales del cuerpo, interrumpiendo la fluidez de la comunicación celular y los mecanismos de autosanación (o autorregulación). Ahora indaguemos más sobre por qué nuestro entorno, que ha sido sanitizado por la ciencia y acomodado por la tecnología, de cualquier forma nos genera cantidades exorbitantes de estrés.

estres
Comentario: Recomendamos ver este vídeo animado donde se demuestra cómo el estrés tiene un efecto en todas nuestras células.
¿La infancia es destino? Trauma, abuso y determinismo psicológico
Una lectura somera del trabajo de Sigmund Freud nos remite a la creencia extendida de que lo que nos sucede en la infancia de alguna manera marca —hasta indeleblemente— el desarrollo de nuestra vida, como si en ese campo tierno que es la infancia las heridas se grabaran con más fuerza. Freud, por supuesto, introduce el concepto del inconsciente, el cual se convierte en la fuente de nuestras conductas, ocultando su primera causa. De esto podemos extrapolar el entendimiento de Jung de que hasta que el inpiduo no hace consciente la mayor parte de los detritos psíquicos que lo componen, su vida se desdoblará como una especie de esclavitud de su inconsciente, al cual “llamará destino”. Bajo la concepción de Jung podemos decir que el estigma de lo que nos ocurre, que motiva secretamente todos nuestros actos —y de ahí el lapsus y la fobia—, es “indeleble” siempre y cuando permanece inconsciente y no ha sido integrado.
Esto nos lleva a reflexionar sobre el “determinismo”, el libre albedrío y la capacidad de liberarnos de las taras de nuestra psique profunda(hereditarias o infantiles). Evidentemente este es un tema que no puede abordarse en un par de párrafos. Aquí nos concentraremos en la relación que tienen los acontecimientos psíquicos, principalmente los de la infancia, con el desarrollo de enfermedades y en si existe la posibilidad de modificar el curso determinista de los mismos.
Que lo que nos ocurre en la infancia afecta profundamente nuestra vida resulta intuitivo, casi como una cadena de causa y efecto, pero hasta hace poco no había sido comprobado. Un estudio realizado por la Escuela Politécnica Federal de Lausanne mostró que el abuso físico y psicológico, y el abandono o la muerte de un ser querido tienen una correlación con los niveles de estrés en la adultez. Este es básicamente el mecanismo operativo del trauma.
La investigadora Carmen Sandi dijo al sitio La Tercera que los resultados de su estudio “demuestran que la exposición al estrés durante los primeros años de vida conduce a un aumento de los comportamientos agresivos y también a alteraciones en la actividad cerebral”. Sandi, sin embargo, considera que, pese a esta predisposición neurológica, es posible reprogramar “los comportamientos y las funciones cerebrales que fueron dañadas por la exposición temprana al trauma” a través de fármacos combinados con una terapia cognitiva.
Comentario: Sin embargo, como hemos mencionado anteriormente en SOTT, muchas veces los fármacos hacen más daño que bien a nuestra salud mental, especialmente los dichosos antidepresivos o ansiolíticos. 
En este punto podemos hablar acerca de la neuroplasticidad, término que se refiere a cómo nuestro cerebro tiene la capacidad de cambiar y adaptarse como un resultado de la conducta y la experiencia. Lo que significa que no estamos predestinados a cargar siempre con nuestros traumas pasados, tenemos la capacidad de re-programar nuestro cerebro hacía una vida más sana.
En esta conferencia el Dr. Joe Dispenza nos explica cómo las neuronas tienen la capacidad de guardar y compartir información unas con otras. Cada vez que se adquiere un nuevo conocimiento, se crea una conexión sináptica, por ejemplo. El doctor habla también sobre cómo por los simples pensamientos de estrés anticipados que tengamos el cuerpo reacciona de una forma defensiva.
El estudio muestra que existe una programación epigenética, un factor ambiental —en este caso un estrés agudo—, que es capaz de programar el cerebro para predisponer conductas y afectar la expresión de ciertos genes (en un artículo previo vimos lo que es el campo epigenético: el cual modula la expresión de algunos de nuestros genes en su interacción con el medio ambiente, nuestros hábitos, alimentos y posiblemente incluso nuestras emociones).
El sitio La Tercera también cita un estudio de la Universidad de Ohio en el que se descubrió que personas que fueron expuestas a trauma infantil vivieron entre 7 y 15 años menos que personas que tuvieron una infancia menos problemática; el mismo grupo mostró tres veces más riesgo de derrame cerebral en el caso del trauma. Los investigadores creen que esto se debe a que el estrés afecta el desarrollo normal de un inpiduo.
El eminente médico Franz Alexander, padre de le medicina psicosomática y de la criminología psiconanalítica, encontró un interesante patrón entre los niños que contraían hipertiroidismo. Aquellos que manifestaron esta enfermedad hormonal mostraron la tendencia de identificarse con un padre, generalmente la madre, debido al abuso o al rechazo del otro. “Estos pacientes no pueden superar su ansiedad recurriendo a sus padres por ayuda. Sus necesidades dependientes son constantemente frustradas debido a sus circunstancias o por las actitudes parentales, por la pérdida o por el rechazo, así como por conflictos más complejos que involucran culpa”.
Esto generalmente provoca una identificación con alguno de los padres y posiblemente una alianza a través de la enfermedad. La enfermedad puede ser vista no sólo como una forma de llamar la atención, es también una búsqueda del amor carente, y en ocasiones una forma de solidarizar con la enfermedad o muerte de uno de los padres. En su misterio, que a veces parece operar como una fuerza antagonista destructiva, el inconsciente llega a hacernos enfermar, paradójicamente, en una pulsión cuyo motivo es el amor (thanatos y eros se entrelazan y confunden en un baile de máscaras en nuestra mente).
¿Cuál es el origen o la causa primera de una enfermedad? Esta es una pregunta que nos deja perplejos ante una serie casi infinita de instantes concatenados con sus respectivas respuestas psíquicas. ¿Fue aquel día remoto que vimos a nuestros padres pelear? ¿Fue la angustia que sentimos al no sentir, por predisposición neurológica o azar, el amor de nuestra madre al salir del vientre? ¿Fue el abuso físico o psicológico que sufrimos de parte de uno de nuestros tíos, primos o padres? ¿O quizás algo menos explícito y más enigmático, simplemente una temprana interacción con el medio ambiente que no pudo ser encauzada, y que generó una serie de secuelas, hasta la cronicidad?
Y, por supuesto, ¿posibelmente fue el determinismo de una cadena genética, que por generaciones no ha logrado sanar una cuita, un malfuncionamiento, pero que quizás nosotros podríamos sanar, y modificar su expresión por medios epigenéticos?
Llegamos aquí una fuente quizás más remota en la cual el karma, la reencarnación y la posible existencia de un espíritu que amalgama la multiplicidad de nuestra existencia se entroncan con la genética. ¿Es posible que nuestras enfermedades vayan más allá de nuestro cuerpo actual y se remonten a una especie de nudo psíquico propio de nuestro linaje (la enfermedad como un fantasma en un laberinto)?
Sinceramente esto supera mi entendimiento y lo refiero aquí solamente porque me parece una posibilidad, entre otras – y dentro de la esencia misteriosa de una enfermedad, de aquello que impide el pleno funcionamiento de nuestra voluntad psicofísica, no es del todo implausible que esos agentes externos estresantes provengan de regiones distantes y de dimensiones invisibles u ordinariamente imperceptibles.
Relajación, placebo, autosanación e hipnosis
“Toda enfermedad es el resultado de vida psíquica inhibida… El arte del sanador consiste en desatar el alma, para que pueda fluir a través del agregado de organismos que constituyen cada forma particular. La sanación verdadera ocurre cuando la vida del alma puede fluir sin impedimento ni represión a través de todos los aspectos de la forma”
Djwahl Kul.Hasta ahora hemos esbozado una teoría de cómo la mente, en su interacción con el medio ambiente, puede generar un proceso de enfermedad, ligado fundamentalmente a la detonación de mecanismos de defensa químicos que, de manera crónica o aguda, llegan a convertirse en agentes tóxicos para el funcionamiento de un organismo. Ahora veamos como la misma mente —o el software de la biocomputadora humana— también es capaz de desencadenar un proceso de sanación.
Los mecanismos por los cuales se produce la sanación psicosomática son menos conocidos que los mecanismos por los que se produce la enfermedad psicosomática. Fundamentalmente se sabe que aquellos factores que inhiben la hormonas relacionadas con el estrés, generando estados de relajación, son los responsables de propiciar estados benéficos para la salud. La relajación puede ser entendida entonces como el opuesto psicosomático del estrés, pero su definición está dada justamente en relación al estrés y no tanto por sí misma. Los beneficios de prácticas como la meditación, el neurofeedback, el yoga u otras disciplinas tienen que ver fundamentalmente con promover la relajación y reducir el estrés.
Otra de las formas en las que se entiende la sanación psicosomática tiene que ver con el efecto placebo. Hoy sabemos por numerosos estudios médicos que el placebo es algo recurrente, pero no conocemos a ciencia cierta como es que opera. Existen, sin embargo, algunas pistas dentro del incipiente campo de la psiconeuroinmunología. El trabajo del hipnotista Ernest Lawrence Rossi es en este sentido uno de los grandes referentes. En su libro “The Psychobiology of Mind-Body Healing”, Rossi relata el caso de un paciente, el Sr. Wright, quien mostró una radical respuesta al placebo (el caso fue documentado por el Dr. Phillip West).
El Sr. Wright tenía numerosos tumores del tamaño de órganos y se le pronosticaba apenas unas semanas de vida cuando escuchó sobre un nuevo medicamento para tratar el cáncer llamado “Krebiozen”. Entusiasmado, convenció a su médico para que le administrará este medicamento. Desde antes de recibir el medicamento el Sr. Wright ya mostraba un talante de radical mejoría y después de que se le administrará una inyección en un plan de diez días, sus tumores habían prácticamente desaparecido. Dos meses después reportes en la prensa sobre el Krebiozen hacían referencia a que las pruebas clínicas no habían obtenido buenos resultados. Esto inmediatamente deprimió al Sr. Wright, quien volvió a desarrollar tumores. Pero el Dr. West había detectado lo sucedido y le comentó que los medios estaban desinformando y que había una nueva cepa de la medicina de mayor potencia. La recuperación de su tumor terminal fue aún más dramática. El Sr. Wright se mantuvo dos meses sin síntomas, pero lamentablemente un reporte de la Asociación de Médicos de Estados Unidos llegó a sus manos en el que simplemente determinaba que este fármaco era inútil. Poco después murió.
Rossi escribe sobre el proceso de placebo:
“Obviamente, el sistema inmune del Sr. Wright debió de haberse activado por su creencia en la cura. La rapidez increíble de su sanación sugiere que sus sistemas autonómico y endócrino debieron de responder fácilmente a la sugestión, permitiendo que movilizara sus torrente sanguíneo con una increíble efectividad para remover fluidos tóxicos y desechos del cáncer en rápida disminución[…] Ahora sabemos mucho mas del ‘sistema límbico-hipotalámico’ del cerebro como el gran conector entre mente y cuerpo que modula la actividad de los sistemas autonómicos, endócrnos e inmunes en respuesta a creencias y a sugestión mental”.
Para Ernest Lawrence Rossi este proceso de conexión y modulación mente cuerpo puede entenderse a través de un mecanismo de transducción. Todos los procesos físicos y psíquicos son manifestaciones o transformaciones de información. La transducción hace referencia a que no sólo la materia y la energía son convertibles, también la información se transforma en materia y energía. Es de esta forma que un fenómeno psíquico llega a somatizarse y también a desencadenar – por una orden generalmente inconsciente— un proceso de sanación o una respuesta placebo. Probablemente de la misma forma que el estrés desencadena una cascada bioquímica en el cuerpo, la relajación también produce una descarga de hormonas y neurotransmisores, en este caso algunos más benignos, tal vez oxitocina, serotonina y dopamina.
De manera muy básica podemos entender que en directa oposición a la cronicidad del estrés opera la habituación a la relajación. Así prácticas como el yoga, la meditación, el ejercicio y las relaciones humanas íntimas pueden actuar en directo detrimento de las enfermedades.
La hipnosis, según Rossi, es capaz de sanar ya que la memoria y el aprendizaje dependen de un estado. Un ejemplo de esto es cómo en ocasiones solo nos acordamos de ciertas cosas cuando vivimos algo similar o estamos en un estado mental similar. Al acceder a esta memoria que depende de un estado psíquico – accedemos a una especie de archivo oculto dentro de nuestro sistema operativo que sigue corriendo y podemos reprogramarlo.
El campo de la sanación psicosomática y de la psiconeuroinmunología apenas está siendo explorado y podría ser el futuro de la medicina. Una medicina holística y multidimensional que reconozca el poder de la mente. Quizás estos procesos de sanación acelerada que en ocasiones logra detonar el placebo (“el doctror interno”) puedan ser detonados a voluntad. Estaremos más cerca entonces de hackear el sistema operativo de nuestra mente inconsciente y de instalar al espíritu en la cabina de piloto con plena facultad ejecutiva.
Por Alejandro Martínez Gallardo
Pijamasurf
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